Lo que insiste en permanecer

Lo que insiste en permanecer es una deriva por los restos de un mundo que no termina de irse. No es una arqueología del pasado, sino una lectura del presente a través de sus fracturas, superficies que se abren, estructuras que se vacían, objetos que se resisten a desaparecer. La serie observa cómo la ciudad y sus bordes acumulan capas de tiempo que no coinciden entre sí. En ellas conviven lo que fue útil, lo que quedó suspendido y lo que, sin saber por qué, continúa ahí.

Las imágenes no buscan dramatizar la ruina ni romantizar el abandono. Más bien, se acercan a esos lugares donde la función se ha desdibujado y solo queda la presencia, un resto que insiste, que reclama ser visto aunque ya no sirva para nada. Cada fotografía es un pequeño acto de escucha hacia lo que la ciudad prefiere olvidar. En ese gesto, la serie propone una ética de la atención, mirar lo que no pide ser mirado, reconocer la vida silenciosa de las cosas que sobreviven a su propio propósito.

No se trata de observar la ruina, sino de comprenderla como un lenguaje propio, como una forma de resistencia silenciosa. Aquí, la decadencia no es un final, sino un modo de seguir existiendo.

Después de recorrer estas doce fotografías, queda claro que las ruinas tienen más determinación que muchos de nosotros un lunes por la mañana. No solo sobreviven, se mantienen en pie con una dignidad que ya quisieran algunos edificios recién inaugurados.

Entre puertas que se jubilaron antes de tiempo, sillas que se niegan a aceptar su destino y muros que coleccionan grafitis como quien colecciona sellos, estas escenas nos recuerdan que la arquitectura también practica el arte de la resistencia pasiva. Y lo hace con estilo.

Así que antes de cerrar este capítulo conviene reconocer el mérito de estos lugares, no todos los espacios logran ser tan fotogénicos mientras se desmoronan. Algunos incluso lo hacen con auténtica elegancia.


Marcos Fernandez Gonzalez

MarcosFGsemeyes

@marcosfgsemeyes

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